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Más espías en el Departamento de Estado

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

El odio del tirano Fidel Castro contra Estados Unidos, inexplicablemente, es desde muy joven. Su diabólica mente sólo piensa en la destrucción del “imperio yankee”. Lo preocupante de esto es que tiene seguidores como Hugo Chávez, Evo Morales, Daniel Ortega, Rafael Correa y últimamente el presidente de Honduras, Manuel Zelaya, quien en la reciente reunión de la OEA propuso que se eliminará la suspensión de 1962 y que el próximo paso sobre si Cuba debería  reintegrarse a la OEA debería ocurrir sólo si Cuba y la OEA lo deseaban, sorprendiendo con sus nefastas palabras tratando de revindicar a Fidel Castro, diciendo que la historia ya lo absolvió…Recordemos su carta a Celia Sánchez prometiéndole que la revolución cubana “seguirá apegada a sus principios y sus derechos frente a todas las adversidades”, y cuando se reunió con los oficiales del Ejército Constitucional de Cuba condenados por conspiración en un Consejo de Guerra Sumarísimo, después del triunfo de la revolución a quienes les espetó “la guerra no se ha terminado, ahora comienza contra los Estados Unidos”. Y así sucedió cuando la “crisis de los cohetes” solicitando del Kremlin que arrojara una bomba atómica sobre Nueva York.

          El siniestro plan de los Castro contra Estados Unidos es parecido al de Osama bin Laden: la total destrucción de la nación norteamericana. Por eso debemos mantenernos alerta y en guardia constante contra los traidores y los capaces de llevar a vías de hecho las órdenes y consignas de estos individuos que trabajan las 24 horas del día en sus planes y proyectos contra la humanidad.

          Y ahora, surgen más espías: Un antiguo funcionario del Departamento de Estado

-con acceso a secretos del más alto nivel- y su esposa han sido arrestados por cargos de espiar para el gobierno cubano desde hace casi 30 años, anunció el viernes 5 de junio, 2009, el Departamento de Justicia. La pareja también ha sido acusada de confabularse para suministrar información clasificada a La Habana.

          Según una demanda penal abierta  el viernes en Washington, Walter Kendall Myers y su esposa Gwendolyn Steingraber Myers, fueron acusados de confabularse para actuar como agentes ilegales y pasar información clasificada al gobierno cubano, también han sido acusados de fraude cablegráfico y telefónico. Funcionarios de justicia dijeron que la pareja, residente en Washington, fue arrestada el jueves por el FBI y ambos hicieron su primera aparición el viernes en el Tribunal Federal del Distrito de Columbia.

          El deparftamento dijo que Kendall Myers empezó a trabajar para el Departamento de Estado en 1977 y que fue a Cuba en diciembre de 1978 por “objetivos académicos” tras una invitación de la Misión Cubana de Estados Unidos en Nueva York. Dice que fueron visitados por el funcionario de la misión mientras vivían en Dakota del Sur y en 1979, acordaron “servir como agentes clandestinos del gobierno cubano”. El Departamento de Justicia alega que el Servicio de Inteligencia cubano le sugirió a Myers que reanudara su trabajo en el Departamento de Estado o la CIA. Myers regresó a Washington con su esposa y consiguió un trabajo en el Departamento de Estado en un cargo que requiere acceso a secretos de alto nivel. “Esa actividad clandestina que cubrió casi tres décadas, es increíblemente seria y debe de servir como advertencia a otros en el gobierno de EEUU que pudieran traicionar la confianza del país sirviendo como  agentes ilegales de un gobierno extranjero, dijo David Kris, secretario de Justicia adjunto para la Seguridad Nacional.

          El arresto se produce cuando el presidente Barack Obama ha tratado de mejorar las relaciones con el gobierno cubano. El senador Mel Martínez le pidió al gobierno que detuviera “cualquier otro intento de contacto diplomático con el régimen comunista”, incluyendo la reanudación de conversaciones migratorias entre los dos países, “hasta que el Congreso de EEUU no tenga plena información sobre el daño que estos individuos han ocasionado a nuestra seguridad nacional- “Esto es un crudo recordatorio de que a sólo 90 millas de nuestras costas, hay un gobierno hostil al pueblo de Estados Unidos, un régimen que trata de hacernos daño y que trabaja contra nuestros intereses en todo el mundo”, agregó Martínez. Según una declaración jurada, el Departamento de Justicia dijo que Kendall Myers le dijo a una fuente del FBI “que típicamente él sacaba información del Departamento de Estado de memoria o tomando notas, aunque ocasionalmente se llevaba documentos a la casa”. El departamento dijo que Myers dijo haber recibido “muchas medallas” del gobierno cubano y que él y su esposa habían estado una noche con Fidel Castro en 1995. La declaración jurada alega que el Servicio de Inteligencia cubano frecuentemente “se comunicaba con  sus agentes clandestinos en Estados Unidos trasmitiendo mensajes        radiales cifrados desde Cuba en frecuencias de onda corta” y que la pareja tenía “un radio de onda corta en su apartamento y le habían dicho a una fuente del FBI que lo habían usado para recibir mensajes”. El Departamento de Justicia dice que el episodio de espionaje empezó a confrontar problemas cuando, en abril de 2009, el FBI inició una operación encubierta “para convencer a la pareja que habían sido contactados por un oficial de la inteligencia cubana y para asegurarse de la magnitud de sus actividades para la inteligencia cubana”. “Hemos sido muy cautelosos con nuestros movimientos y hemos tratado de estar alertas a cualquier vigilancia”, le dijo Kendall  Meyrs a un agente del FBI, según afirmó el Departamento de Justicia.

6/08/09                                                000ooo000

 

 

 

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