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ESTADOS UNIDOS SUSPENDE AYUDA A HONDURAS

Por

Francisco H. Tabernilla

 

El jueves 3 de septiembre, 2009, el gobierno del presidente Barack Obama suspendió toda ayuda no humanitaria a Honduras en protesta por el derrocamiento del presidente Manuel Zelaya, quien afirmó que su regreso al país “no es negociable”, después de su tercera reunión con la secretaria de Estado, Hillary Rodham Clinton. La decisión del gobierno americano hizo permanente una suspensión temporal de la ayuda, que se anunció después del derrocamiento de Zelaya en junio, 2009. La medida recorta más de 31 millones de dólares en ayuda no humanitaria, incluyendo 11 millones que permanecen en un programa de más de 200 millones de dólares a cinco años, administrado por la Corporación Desafío del Milenio.

          Al tomar su decisión, Clinton no determinó que el derrocamiento de Zelaya cumplía la definición legal norteamericana de golpe de estado militar. Semejante determinación hubiera forzado al gobierno a cortar toda asistencia y había sido demandada por algunos importantes congresistas, como el demócrata Howard Berman, jefe del comité de relaciones exteriores de la Cámara de representantes.

          “La secretaria de Estado ha tomado la decisión, consistente en la legislación estadounidense que reconoce la necesidad de medidas firmes en vista de la continua resistencia a la adopción del Acuerdo de San José por el régimen de facto y su continua negativa a restablecer el gobierno democrático y constitucional de Honduras”, dijo el vocero del Departamento de Estado, Ian Kelly en una declaración.           

          Zelaya fue derrocado y exiliado el 28 de junio, 2009, cuando sus opositores lo acusaban de querer modificar un artículo constitucional considerado “petreo” (no sujeto a reformas) que limita a los presidentes hondureños a un solo período de gobierno. Zelaya ha negado que ese fuera su objetivo. En Honduras, representantes del gobierno de facto dijeron que la decisión norteamericana no restituirá a Zelaya en el poder.

          Gabriela Núñez, ministra de finanzas, dijo a la AP que la suspensión en la entrega de recursos es un error, y que Estados Unidos debe respetar la dignidad el pueblo. “Somos un país con dignidad y necesitamos a la comunidad internacional”, para salir adelante con el proceso de Honduras”, dijo Núñez, agregando “Estados Unidos debe respetar los programas humanitarios”.

          Rafael Pineda Ponce, ministro designado de la presidencia, consideró que, con la decisión Washington se ha puesto del lado del presidente venezolano Hugo Chávez, aliado de Zelaya. “Lamentamos que un gobierno amigo, como ha sido Estados Unidos, se ha ido al lado de Chávez y condenado la democracia hondureña”, dijo.

          Zelaya comentó que “hay un recrudecimiento de la medidas de Estados Unidos”. “El régimen de facto cada vez está más solo, esto habla muy bien de las que son las posiciones unidas en consenso de los miembros de la OEA de no reconocer” al gobierno surgido del golpe, dijo Zelaya en entrevista televisada.

          El Acuerdo de San José, mediado por el presidente costarricense Oscar Arias, propone devolver a Zelaya el poder con autoridad limitada hasta las elecciones fijadas  para  noviembre. Pero quien sustituyó a Zelaya, Roberto Micheletti, se ha negado a aceptarlo, lo que suscitó la decisión de Clinton de cortar la ayuda.

          El representante demócrata Howard Berman, que aboga por la restitución de Zelaya dijo: “Y si por cualquier razón, los abogados del Departamento de Estado no concluyen que esto fue un golpe de estado, el Congreso debería examinar otras formas para afectar directamente el flojo de  ayuda a Honduras”.

          Juan Barahona. Líder de la Resistencia Nacional contra el Golpe de Estado, confió en que la suspensión de la ayuda marque la diferencia en este conflicto. Esperamos que la suspensión de la ayuda económica americana sea suficiente significativa para asfixiar a los golpistas, que no se podrán sostener en el poder porque sin ingresos externos lo que harán es sacrificar las aspiraciones de nuestro pueblo”, dijo Barahona. “Pero deseamos más presiones porque hasta ahora han fracasado la diplomacia internacional, la OEA y el presidente Oscar Arias con su Acuerdo de San José”.

          En Buenos Aires, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, reconoció que hay un impasse en la búsqueda de una solución, y que en las próximas dos o tres semanas se realizará una evaluación  de las gestiones para revertir el golpe “El golpe en Honduras es sin duda un retroceso, una involución que nos pone ante la necesidad de determinar formas de dar mayor ejecutividad a nuestra Carta Democrática Interamericana para la prevención de este tipo de situaciones”, dijo Insulza, según la agencia Telam,

          Como están las cosas al situarse Estados Unidos al lado de Chávez y su movimiento antiamericano ALBA y los organismos izquierdistas existentes en la OEA y la UNO, Honduras no tiene otra alternativa que mantenerse firme en su postura democrática contra Zelaya que violó la Constitución y está desarrollando una peligrosa campaña de engaños y mentiras dentro del pueblo para promover una contienda bélica con el fin de agregar una nación comunista más en la América Latina. Fidel Castro y Chávez deben estar de pláceme. Que Dios proteja al indefenso pueblo hondureño.

9/07/09                                                000ooo000

 

 

 

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