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Dr. Orlando Gómez-Gil

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

Mi muy querido amigo el Dr. Orlando Gómez Gil me envía copia de su artículo en relación con el libro “Palabras Esperadas” sobre el cual él hizo la presentación oficial en Ediciones Universal, el 12 de septiembre, 2009. Su escrito que será publicado por el semanario LIBRE dice así:

UN LIBRO DE IMPRESCINDIBLE  LECTURA: Dos talentos se han combinado para.  ofrecernos uno de los libros más interesantes y útiles publicados en el Exilio recientemente. Se trata de la obra PALABRAS ESPERADAS  que constituyen las Memorias del General Francisco H. Tabernilla y Palmero, a quien cariñosamente llamamos “Silito” Tabernilla. La elegante presentación del libro se debe a la prestigiosa editorial Ediciones Universal, que tan sabiamente dirigen Juan Manuel Salvat y su esposa. La técnica del libro es sumamente interesante y contribuye al interés y amenidad del mismo. Todas las memorias que conocemos son de carácter narrativo, pero los autores de esta tuvieron la originalidad de darle carácter de entrevista o diálogo  periodístico. El interrogador es el brillante periodista y escritor colombiano Gabriel E. Taborda que ha enrumbado su rico quehacer intelectual hacia las artes (sobre toda la  literatura), el periodista de ideas, la política y la historia. También sobresale como personalidad de la radio y la televisión. Muestra un profundo conocimiento de la historia de Cuba. Sin la calidad de sus preguntas este libro no hubiera alcanzado sus grandes valores. Las preguntas son siempre hábilmente inquisitivas, sabias, con gran penetración e inmenso poder sugerente.

          El interrogado es el conocido General Francisco H. Tabernilla y Palmero. Consagró toda su vida a la carrera militar siguiendo el ejemplo de su padre, el General Francisco J. Tabernilla y Dolz. “Silito” hizo estudios militares en dos prestigiosas academias de los Estados Unidos y en la Escuela Militar de las Fuerzas Armadas Cubanas. Comenzó de simple soldado, pero por su inteligencia, consagración y capacidad fue escalando los grados hasta llegar a General de Brigada. Ocupó muy altas posiciones: Jefe del Regimiento de Tanques de Columbia, Secretario del Presidente Batista, Jefe de Despacho de la Oficina Presidencial de Columbia. “Silito” era la figura más simpática del régimen por su carisma y su espíritu servicial y amistoso. Renunció al cargo de Jefe de la División de Infantería (lo sustituyó el General Cantillo) cuando la salida de Batista hacia el exilio.

          El libro resulta de imprescindible lectura para tener una idea exacta de los acontecimientos que van de 1944 a 1959, por su riqueza de datos y documentos y por  estar analizados, con toda imparcialidad, por un testigo y participante de muchos de esos hechos. Las respuestas del General Tabernilla son siempre abarcadoras, con gran riqueza de datos, imparcialidad, seriedad y objetividad. Cuba ha dado grandes historiadores. Bastaría recordar a Ramiro Guerra, Emeterio Santovenia, Sheldon, Hermino Portel-Vilá, Carlos Márquez Sterling y otros. Nunca encontramos contradicciones entre las afirmaciones de ellos y las del General, pero  éste los supera en la riqueza de datos históricos. No se le escapa ningún nombre de los protagonistas de los eventos, ni siquiera las fechas y lugares.

          Yo les recomendaría a quienes realmente quieran tener un conocimiento cabal de esta convulsionada época, que no dejen de leer este fascinante libro. Esta obra de 264 páginas consta de un prólogo, un preámbulo, siete largos capítulos y preguntas del gran periodista Gabriel E. Taborda, en que se narran, las angustias, frustraciones y sufrimientos del General Batista en el Exilio. A veces sus dolores a los que hizo pasar al Ejército y al pueblo de Cuba por su forma de gobernar.

          En el primer capítulo hace un análisis muy preciso de los gobiernos de Grau y Prío y los preparativos para el Golpe de Estado del 10 de Marzo de 1952. El General “Silito” participó muy joven en este hecho y la descripción que hace de los detalles del mismo, no ha sido superada hasta hoy. Afirma que tácitamente el pueblo apoyó el golpe dado el estado de inseguridad y falta de control que padecía el país.

          A través de la obra y sus diferentes capítulos, al autor nos da una visión muy completa del General Batista, que no muchos conocen. Afirma que era un hombre inteligente y un político astuto, pero muy empecinado. Presumía que lo sabía todo y más que nadie. No escuchaba consejos o puntos de vista justos y correctos y todo lo resolvía de acuerdo con su leal saber y entender. Carecía por completo de conocimientos militares. También afirma el General que otro de sus grandes defectos era su desmesurada ansia de poder y de enriquecimiento personal. Todas estas inclinaciones le llevaron a cometer costosísimos errores que lo afectaron adversamente a él, las Fuerzas Armadas y al pueblo de Cuba.

          Una de las secciones más interesantes de estas Memorias está en la descripción pormemorizada que hace de los varios intentos para derrocar a Batista, con una riqueza nunca igualada. Aquí analiza la ingenua intentona del profesor Rafael García Bárcena; el ataque al Cuartel Moncada (Castro llevó a la muerte a muchos partidarios y militares con el sólo propósito de elevar su figura a un plano nacional); el llamado “Barquinazo”, la conspiración del Coronel Ramón Barquín, que contaba con el apoyo de los americanos; el ataque al cuartel Goicuría de Matanzas: el ataque al Palacio Presidencial. (Continuará)

 

9/21/09                                                000ooo000   

 

 

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