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POSIBLE
COLAPSO ELECTRICO EN
VENEZUELA
Por
Francisco
H. Tabernilla
Según
coinciden expertos tanto gubernamentales como opositores e independientes, tan
pronto como en la segunda semana de mayo Venezuela podría ser desconectada de
un día para otro más del 40 por ciento de su energía eléctrica, cuando ya no
llegue suficiente agua para mover las turbinas del complejo hidroeléctrico de
Guri, el mayor del país, nos dice Casto Ocando, periodista de El Nuevo Herald.
La política de racionamientos e
incentivos para ahorrar energía podría hacer muy poco para de evitar un colapso
que sumiría al país en un inédito escenario de masivos apagones en pocos meses.
La persistente sequía en el sur del país está reduciendo el nivel del embalse
de Guri a razón de 12 centímetros por día. Las turbinas del complejo se
detendrán cuando el nivel de la represa baje de la cota crítica de 240 metros
sobre el nivel del mar, y podrían permanecer detenidas por meses, advirtieron
especialistas e informes oficiales.
“Nunca antes habíamos visto una
situación tan degradada, tan arruinada del sector eléctrico”, dijo a El Nuevo
Herald Víctor Poleo, académico de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y
director del Ministerio de Energía entre 1999 y el 2001. “Y lo peor es que el
gobierno no tiene idea del desastre que va a ocurrir aquí”. Los efectos de la
sequía son tan graves que podría tomar hasta un año recuperar los niveles de
funcionamiento de Guri, debido a los
fuertes veranos que se pronostican para este y el próximo año, aseguró Poleo.
La estatal Corporación Eléctrica
Nacional (Corpoelec), no ahorró dramatismo para definir lo que sobrevendrá a
mediados de año en un reporte de diciembre: “Estaríamos enfrentando una severa
crisis energética en 120 días, llevándonos a un colapso eléctrico nacional”.
El tema del recorte eléctrico está
causando un duro impacto político para el gobierno del presidente Hugo Chávez,
y está definiendo la agenda política de un chavismo preocupado por los efectos
de las elecciones parlamentarias de septiembre.
Según una
encuesta de la firma Datos dada a conocer a fines de enero, el 70 por ciento de
los venezolanos está en contra de las medidas de racionamiento eléctrico.
La emergencia ha obligado a ordenar
cronogramas de recortes en todo el país, y un programa de compras masivas de
plantas eléctricas en el merado internacional para enfrentar apagones masivos
en las principales ciudades. Los recortes resultaron tan impopulares en la
capital venezolana cuando entraron en vigencia el 12 de enero, que el gobierno
los suspendió de inmediato, por temor a incrementar las tensiones sociales.
Chávez anunció además un plan de
cooperación con países como Cuba, Argentina, Brasil y Rusia, cuyos técnicos
asistirán a Venezuela en la recuperación de su infraestructura eléctrica. En
otra medida polémica el pasado 4 de febrero Chávez anunció la llegada a
Venezuela del comandante cubano Ramiro Valdés, vicepresidente del Consejo de
Estado de Cuba, que vino oficialmente al frente de una comisión de expertos
eléctricos. “No se mueve a un tipo como Ramiro Valdés para que venga a
explicarnos como racionar la luz”, ironizó en un editorial el pasado 8 de
febrero Teodoro Petkoff, director del diario Tal Cual, de Caracas. Los críticos
también pusieron de relieve la baja eficacia de los aportes cubanos a la
generación eléctrica de Venezuela. Entre el 2008 y el 2009, técnicos cubanos
instalaron unas 30 plantas eléctricas en diversas zonas del país, que
suministran un total de 419 MW, según informe del Centro Nacional de
Gestión(CNG), de fines del 2009. Pero se trata de plantas eléctricas de vieja
tecnología y de poca duración, que “operan con altos costos porque queman mucho
gasoil”, dijo Manuel Lara, ex gerente de la Oficina de Operación de Sistema
Interconectados (Opsis), que controla la red eléctrica nacional. Lara indicó
que a través de este intercambio Cuba vende las plantas que adquiere en otros
mercados, y en estas operaciones se mantiene una triangulación con Venezuela.
Echando mano a todas las opciones
posibles, el gobierno también anunció que destinará $4,000 millones para
comprar plantas eléctricas que funcionan a base de diésel, y operan sobre
barcazas móviles, para añadir 2,000 megavatios (MW) de energía al llamado
Sistema Interconectado Nacional. En la actualidad, el déficit energético
asciende a unos 4,000 MW, sin contar con el déficit que se añadiría si se
paraliza si se paraliza Guri. En total, la demanda energética del país es de
unos 17,000 MWS.
Chávez también emitió un decreto esta
semana que introdujo incentivos al ahorro y castigos al consumo excesivo de
energía, en un esfuerzo por alejar el espectro de la debacle eléctrica.
Hasta ahora, aunque el gobierno ha
admitido retrasos e ineficacias en el manejo oficial del sistema eléctrico, ha
explicado que no es el único responsable, y que también hay otros “culpables”:
los desordenes climáticos, los gobiernos anteriores a Chávez, y hasta “el
imperialismo yanqui”. Chávez también ha responsabilizado de la crisis a “los
escuálidos”, un epíteto despectivo que usa para definir a la oposición.
o2/15/2010 000ooo000