Desde el Descubrimiento

hasta estos días

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

El pasado 12 de octubre se cumplieron 508 años del Descubrimiento de América. En 1492 tres carabelas al mando del Almirante Cristóbal Colón iniciaron la colonización en el Hemisferio Occidental. Hasta estos días, la Cruz de Cristo, la cultura y la lengua castellana que nos trajeron de España son testimonio de tan hermosa realidad. Nuestro convulsivo Hemisferio tiene una larga historia de luchas y guerras, de progresos y de triunfos, de trabajos y sacrificios, de derrotas y claudicaciones.

Cuba, “la tierra más hermosa que ojos humanos han visto”, la “Perla de las Antillas”, supervive gracias al espíritu y tesón de los cubanos, pero lleva 42 años sometida por la fuerza a los caprichos de un déspota, Fidel Castro que la ha destrozado moral y económicamente, la entregó a una nación extranjera, cambiando sus sistema democrático de gobierno por el abominable sistema comunista. Recientemente en una larga entrevista radial concedida en La Habana a su regreso de las exequias en Montreal del ex-primer ministro Pierre Elliott Trudeau y difundida por los canales públicos de Radio-Canada/CBC declaró: “No puede haber cambios políticos en Cuba, ya que ello equivaldría a una vuelta al inaceptable sistema capitalista”. Repitiendo, “un cambio político, ¿hacia dónde, hacia el capitalismo? No, no, no, de ninguna manera”. ¿Quieres que destruyamos a Cuba? ¿Cuál fue el resultado de la política de Gorbachov?  Destruyeron a todo el país, desmoralizaron a todo el país, confiscan las propiedades del Estado, se apropian de ellas y se llevan todo el dinero del país para depositarlo en bancos de Europa y Estados Unidos, provocando una fuga de capitales de 300,000 millones de dólares.

Por otro lado, Fidel Castro anuncia su próxima visita a Venezuela, lo que ha desatado protestas por parte de los legisladores de oposición a quienes irrita que el líder comunista hable a la Asamblea Nacional. “Dictadores no acepto en esta Asamblea”, dijo la legisladora independiente Liliana Hernández. Yo  jamás vendré a una conferencia de Fidel Castro hasta que convoque a elecciones, agregó. El Presidente Chavez quiere incluir a Cuba en el Acuerdo Energético de Caracas que concede 80,000 barriles de petróleo diarios en condiciones financieras preferenciales a los firmantes. Fidel Castro piensa pagarle –dice- enviando médicos para tratar a la población de sus males y dolencias.

Para que el lector se de cuenta de la verdadera situación en nuestra patria, basta con conocer como describe el caos en la ganadería el científico e investigador cubano titular del Instituto de Ciencia Animal de Cuba, Andrés Molina, quien acaba de pedir asilo político en Estados Unidos.

“La crisis en el sector agropecuario es crítica, hacen mucho menos ganado del que deberían hacer y se está muriendo mucho más del que debía morirse; y el que sobrevive no tiene los niveles de productividad que se necesita, es un círculo vicioso, una espiral regresiva”, dijo.

“Mi instituto ha estado casi olvidado en recursos, no hay reactivos; en mi área somos 16 investigadores con apenas una computadora para todos, pero sin acceso a Internet; para lograrlo tenemos que hacerlo a través de una persona, la única autorizada a operar la máquina y acceder a búsquedas”. ¿Se imaginan el atraso que eso significa en relación a la superación académica de cada uno de nosotros?, enfatizó durante su entrevista con Rui Ferreira de El Nuevo Herald. Pero hay más continuó, los investigadores viven en situación de suma dificultad, con salarios muy bajos y una prohibición absoluta de abandonar la profesión en busca de nuevos horizontes. En mi caso que tenía la calificación más alta recibía un salario básico de 400 pesos ($19.00). Un aspirante a investigador ronda en los 200 pesos. Según el científico Molina los movimientos de masas que el gobierno está obligando a la población en los últimos 8 meses, han tenido un costo productivo. Ese es uno de los mayores problemas que hay en Cuba, si no trabajas no produces, y sin producción el país no avanza, no hay futuro económico. Además la productividad es baja por deficiencias en la organización y dirección, porque las decisiones técnicas y económicas no las toman los técnicos y científicos, sino que son  políticas. Y se pregunta, ¿cómo resuelve en Cuba un investigador, el dilema de la verdad científica contra la verdad política? “Viviendo una doble personalidad, es la única salida. O escaparse como lo hice yo”...

¡Que triste vive el cubano, cuánto sufre y padece el pueblo!  ¿Cuándo terminará esta agonía y recobraremos la Libertad?

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10/23/00

 

    

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