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Cuba: “nación sobornada”

Por

Francisco Tabernilla

 

 

 

    El mundo está muy inquieto, está en constante efervescencia, suceden hechos imprevistos que asombran y espantan, son tantos los temas de actualidad que debemos comentar y tan importantes que nos es difícil escoger el tema de la semana para presentárselo a nuestros lectores. Por ejemplo: los cambios que el presidente Obama quiere hacer a los hermanos Castro ayudan  a la esclavitud del pueblo cubano; protesta mundial contra la dictadura de Chávez en Venezuela cuya popularidad se viene abajo por el peso de sus propias contradicciones; la caída del despótico presidente tunecino Zine Abidine Ben Alí, etc. Y el tema principal de mi artículo que expone que  la corrupción en Cuba está tan extendida, que la isla se ha convertido en una nación sobornada, según un despacho de diplomáticos de Estados Unidos en La Habana.

   Respondiendo a la actitud del presidente Obama, el senador Marco Rubio declaró: “Es impensable que el gobierno de Estados Unidos permita el enriquecimiento de un régimen cubano que viola sistemáticamente los derechos fundamentales y la dignidad de su pueblo.”

    “Debido a que la mayoría de los cubanos trabajan para el Estado, todo el sistema desde

funcionarios de menor cuantía a los asesores más cercanos a Castro, está minado de prácticas corruptas”, indicó un cable del 2006. “La corrupción y el robo se han vuelto una misma cosa. Las prácticas corruptas incluyen además del soborno, el uso indebido de los recursos estatales y falsificación de cuentas”. “Cuba se ha convertido en un Estado sobornado”. Algunos funcionarios y partidarios del gobierno de Cuba han advertido en el pasado que la creciente corrupción es una seria amenaza a la supervivencia del sistema comunista, y uno llegó a llamarla la “contrarrevolución” más peligrosa.

    El presidente del Instituto de Aeronáutica Civil Rogelio Acevedo fue destituido el año pasado en medio de una investigación sobre un enorme fraude en la aerolínea estatal Cubana de Aviación. Y se reportó recientemente que Pedro Álvarez, ex director de la agencia estatal que manejaba miles de millones de dólares en importaciones agrícolas, había abandonado el país huyendo de investigadores de la corrupción estatal. El cable, sacado a la luz pública por Wikileaks y publicado por primera vez por el periódico español El País, dio una visión general del fenómeno de la corrupción. Estaba firmado por Michael Parmley, en ese entonces jefe de la misión diplomática de Estados Unidos en La Habana, aunque no está claro si fue él quien lo escribió. Todo el mundo en Cuba es corrupto, señaló el cable. Ofrecer por accidente un soborno a “un funcionario honesto –o, peor aún, un revolucionario radical—podría traer como resultado un desastre”. Pero la corrupción estaba a la orden del día y expandiéndose en el 2006, a pesar de una ofensiva en su contra por parte del gobernante cubano Fidel Castro (que es el mayor de todos los corruptos), debido a la desesperación económica combinada con el control totalitario”, según el informe de los diplomáticos americanos.

    El soborno es un medio común para evadir los controles, señaló el cable, y agregó que por los general se requieren varios cientos de dólares para que las cosas caminen en una compraventa ilegal de bienes raíces,

    El soborno también constituye un buen ejemplo, y un puesto en una gasolinera vale miles de dólares –debido al acceso a la gasolina que se puede vender en el mercado negro--, y un trabajo en el sector turístico con acceso a propinas en divisas vale cientos de dólares. --los agentes de la policía paran a los conductores y les piden dinero para su “hijo enfermo”, y los materiales de construcción se desvían rutinariamente de los canales del gobierno y se venden en el mercado negro. Un cubano le dijo a un diplomático americano que el gobierno “no puede construir nada porque es simplemente imposible reunir suficientes suministros en un solo lugar”, de acuerdo con el cable. Y una cubana reportó que ella se había puesto casquillos en los dientes en una clínica de mercado negro, en la que trabajaban dentistas del Ministerio de la Salud y se usaban equipos robados al Estado.  Hasta los Comités de Defensa de la Revolución, que se supone que hagan vigilancia contra el delito, distribuyen artículos como televisores en base a las credenciales revolucionarias de las personas y los sobornos que puedan pagar. Un empresario suizo afirmó a un diplomático americano que los administradores cubanos aceptaban sobornos a cambio de otorgar jugosos contratos a compañías extranjeras y luego depositaban el dinero en bancos extranjeros, de acuerdo con el cable. Por encima de los administradores de las empresas estatales “están las camarillas de los fieles al régimen de Castro, algunos de los cuales se rumora en todas partes que son corruptos.   Otro ejemplo fue Otto Rivero, líder de un grupo cercano a Fidel y conocido como la “Batalla de Ideas”. Los miembros del grupo estaban “robando comida y televisores” separados para la campaña de propaganda sobre los cinco espías presos en cárceles de EEUU.

   Esto es sólo parte de los actos de corrupción que ocurren diariamente ya que los medios de prensa oficiales de Cuba rara vez reportan sobre escándalos y corrupción, y los altos funcionarios  agarrados con las  manos en la masa pocas veces van a la cárcel. Generalmente son destituidos y se les ordena quedarse en sus casas en lo que se conoce como el “Plan Payama”.

    Este informe del periodista Juan O. Tamayo de El Nuevo Herald es digno de mención, pues son aseveraciones de diplomáticos americanos que reportan por cable todas estas anomalías a su gobierno.

01/24/2011

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