bd10290_

UNA VEZ MÁS  CARTER DEFRAUDA

AL PAÍS QUE PRESIDIÓ

 

Por

Francisco Tabernilla

 

El ex presidente de Estados Unidos  Jimmy Carter, y su esposa Rosalynn abandonaron La Habana en la tarde del miércoles 30 de marzo, 2011, después de una visita de tres días durante la cual conversó con el gobernante cubano Raúl Castro y su hermano Fidel Castro. 

Aunque Carter dijo que él había ido a La Habana para tratar de mejorar las relaciones de EEUU con Cuba, es poco probable que sus publicadas reuniones con muchos de los principales disidentes de Cuba haya sido del agrado del gobierno comunista cubano, el cual los desestima habitualmente como “mercenarios del imperialismo yanqui”. Carter  conversó también al subcontratista americano Alan P. Gross, arrestado a finales del 2009 y sentenciado a 15 años de prisión por entregar quipos de comunicación a grupos judíos. Gross, “parece todavía de buen ánimo y sostiene que es inocente”, dijo Carter. Pero en conferencia de prensa afirmó que él no se llevaría consigo a Gross a su partida de Cuba y que él estaba a favor del “levantamiento del embargo y de eliminar todas las sanciones de Estados Unidos a la isla”. “El quería dejar un claro mensaje de reconocimiento y apoyo moral a muchas personas que han sido víctimas de la represión”, dijo por teléfono desde La Habana el activista por los derechos humanos Elizardo Sánchez Santa Cruz a El Nuevo Herald. Sánchez Santa Cruz dijo que él había estado presente en el primer encuentro de Carter, de una hora de duración, con las blogueras Yoani Sánchez, Claudia Cadelo y Laritza Diversent; los activistas católicos Dagoberto Valdés y Osvaldo Payá; Reinaldo Escobar, bloguero y esposo de Yoani Sánchez; y una activista por los derechos humanos de los homosexuales.

La segunda reunión fue con 15 o 20 disidentes más tradicionales, entre ellos el Dr. Oscar Elías Biscet y otros nueve presos políticos puestos en libertad recientemente luego de ocho años en la cárcel, así como algunas señoras del grupo de las Damas de Blanco,  parientes de presos políticos.

Ángel Moya, quien estaba cumpliendo una condena de 20 años hasta que fue liberado en febrero, dijo que leyó a Carter parte de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y luego dijo: “Por eso fuimos encarcelados”. Payá contó que el dijo al ex presidente norteamericano que Cuba necesita elecciones libres, y no el Congreso del Partido Comunista que se celebrará el mes que viene. Una declaración del gobierno cubano señaló que Raúl Castro había repetido a Carter durante su encuentro el martes, de seis horas de duración, la oferta estándar de Cuba de negociar con Washington en bases de igualdad, sin condiciones preestablecidas y “con absoluto respeto por la soberanía  e independencia de la isla”.

Durante la conferencia de prensa que marcó el final de su visita, Carter reiteró su oposición a todas las sanciones de EEUU a Cuba, diciendo que las mismas solamente afectan al pueblo de la isla, agregó que tenía la esperanza de que La Habana acabaría por respetar todos los derechos internacionales sobre derechos humanos e hizo un llamado a poner en libertad a cinco espías cubanos encarcelados en EEUU, señalando que se había reunido con algunos de los familiares de los cinco espías,

El ex presidente también reportó que se había reunido el miércoles con el tirano Fidel Castro, quien parecía estar en buena salud, y conversaron “como dos viejos amigos , pero no dio más detalles. Carter se reunió por primera vez  con Fidel Castro durante su visita del 2002, cuatro años antes de que el gobernante tuviera que ser operado de emergencia y renunciara a todos los cargos que desempeñaba.

El senador americano Robert Menéndez, escribió una misiva a Carter quejándose de que su visita a Cuba enviaba “el mensaje equivocado, en el momento equivocado y en el lugar equivocado”. “Su visita sugiere que el mejoramiento de las relaciones…depende de alguna medida a tomar por Estados Unidos, en lugar de admitir que son las medidas intolerantes y tiránicas de Cuba las que continúan definiendo el futuro de las relaciones EEUU-Cuba. El Comité de Acción Política US-Cuba-Democracy, que está a favor de las sanciones a Cuba, dijo que Carter “malgastó una oportunidad para hacer un llamado por la libertad del pueblo cubano de la brutal dictadura de Castro” durante la conferencia de prensa. En conclusión, la visita del ex presidente Jimmy Carter a la tiranía que, por 52 años oprime y subyuga al pueblo cubano es una insolencia de este Señor, flojo de principios y de carácter, que anda por el mundo exhibiendo el “Centro Carter” de una manera errónea  defendiendo a capa y espada a la tiranía más degradante e inhumana que ha conocido la América nuestra.

Carter desconoce el fervor patriótico y la sangre Manbisa del pueblo cubano que, aún oprimido, frente al terror, clama por elecciones libres, Democracia y Libertad. Y los disidentes que en Miami tuvieron la oportunidad de expresarle las penurias y sufrimientos del exilio beligerante y firme, que no claudica en su fe y el deseo de una Cuba libre, independiente y democrática, como la soñó José Martí.

Presidente Obama: Pedimos libertad para Eduardo Arocena. (27 años preso).

04/ 04/2011                                        000ooo000

 

Regresa a artículos de FHT