![]()
Las elecciones presidenciales
en E.U. y condena a la ETA
Por
Francisco H. Tabernilla
Hay varios asuntos importantes en estos días que
han reclamado la atención internacional. Es muy significativo, por cierto, que
el Presidente Clinton no haya concurrido a la toma de posesión del presidente
electo de México, Vicente Fox. México es el segundo socio comercial de Estados
Unidos después de Canadá y el principal puente de tránsito de drogas e
inmigrantes indocumentados a Estados Unidos. Sin embargo el Sr. Presidente tuvo
más que tiempo para visitar Vietnam, donde más de 50 mil soldados
norteamericanos ofrendaron sus vidas en defensa de la libertad y la democracia
luchando contra el comunismo.
Otro
asunto candente son las elecciones presidenciales efectuadas el 7 de noviembre
que, a los 28 días (diciembre 4) las autoridades competentes no han podido
reconocer al ganador. Hoy mismo, escribiendo estas líneas el Tribunasl Supremo
de Justicia de Estados Unidos ha emitido un fallo dudoso el no respaldar
plenamente al Tribunal Supremo del Estado de la Florida sobre los recuentos de
votos y la fecha de terminarlos. No obstante, de todos es conocido que
Katherine Harris,Secretaria de Estado de la Florida, certificó oficialmente
ganador al Gobernador George W. Bush, de acuerdo con los resultados de los
votos recibidos. Pero los demócratas, han invadido las cortes con toda clase de
reclamaciones, han lanzado las masas a las calles como hizo el Rev. Jesse
Jackson en West Palm Beach. Hay fuerzas que pueden moverse para torcer este
proceso. Son 538 la totalidad de los votos electorales, basta la mitad más uno
(270) de esos votos para alcanzar la presidencia, pero cuando una organización
política usa medios deleznables para alterar los resultados lleva a la nación a
una profunda crisis. El 18 de diciembre estos electores recibirán dos papeletas
donde consignarán, separadamente, en una el nombre del presidente por quien
están votando y en la otra el nombre del vicepresidente por el que están
votando, ambos pueden ser del mismo partido o del otro. Esas papeletas en un
sobre cerrado y lacrado, se envían al Senado Federal en Washington donde en
sesión conjunta del Congreso, se abrirán los sobres y se dará a conocer como
han votado cada uno de estos 538 electores. Si estos han cambiado sus votos le
quitan al candidato de su partido los suficientes votos para que no alcance los
270 se pueden producir situaciones distintas. La primera, que el otro candidato
haya recibido algunos de esos votos "disidentes" y alcance los 270
votos electorales y se convierte así en el Presidente Electo. Y la otra si la
deserción de estos "disidentes" no les da el mínimo de los 271 votos
necesarios. En este caso la elección pasaría a manos del Congreso y aquí se
desarrollaría una nueva batalla. Y para entonces, con esta maniobra se le habrá
escatimado la victoria al candidato que triunfó legítimamente. La actual
ofensiva en la Florida solo tiene un fin: sembrar el caos para que los votos
electorales de ella no se cuenten.Se reducirían a 513. La mitad más uno,
entonces daría el triunfo a Gore.
Y lo de la Cumbre en Panamá todavía está reciente: allí se demostró que Fidel Castro no puede votar en contra de lo que él mismo es, un terrorista internacional. Allí admitió haber financiado los movimientos guerrilleros en toda la América Latina. El presidente de El Salvador Francisco Flores le recordó los miles de salvadoreños muertos por su culpa, calificándolo de asesino. También los presidentes de México y España manifestaron su inconformidad por no haber condenado a los etarras terroristas. Ahora es la oportunidad de todos los dignatarios asistentes a las Cumbres (10) de desatar una agresiva campaña contra este atorrante asesino confeso que ha ensangrentado la tierra del hemisferio Latinoamericano con sus sueños de grandeza y de poder absoluto y para que su ambición desmedida culmine con un castigo merecido por los tribunales de justicia de los países que ha embelecido con su alma despreciable de tirano.
ooo000ooo
12/04/00