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Discurso de Raúl Castro: burla al pueblo

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

El presidente designado Raúl Castro decepcionó al pueblo cubano en su discurso ante la Asamblea Nacional del viernes 23 de diciembre, 2011, al cancelar toda mención de posibilidad referente a la libertad para viajar al extranjero y terminar con el anuncio que sus propios voceros habían vaticinado. En una sesión de un día de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Castro se refirió en términos muy generales y vagos al tema de los viajes. Prefirió hablar de un proceso gradual y, en su lugar, expresó que se otorgarían indultos a unos 2,900 presos cubanos y a 86 extranjeros de 26 países reporta el periodista de El Nuevo Herald Juan Carlos Chávez.

    En Miami, Omar López Montenegro, ejecutivo de la Fundación para los Derechos Humanos, adscrita a la Fundación Nacional Cubanoamericana, dijo que el anuncio de Castro deja más interrogantes que respuestas a las expectativas de la población. “Habría que seguir esperando una explicación sobre quiénes son estos presos, porque en Cuba muchos delitos comunes no lo son en otras partes del mundo”, indicó López. “Además habría que saber lo que significa que la gente se haya superado culturalmente durante su confinamiento”. Aseguró que los indultos pueden ser parte de una maniobra política de los hermanos Castro para que el régimen se presente ante la comunidad internacional como un gobierno “dadivoso” en materia de asuntos humanitarios y mejoría de las condiciones de los presos.

    Cuba no incluyó en la lista de los que serían liberados al contratista norteamericano Alan P. Gross, condenado a 15 años de encierro. Gross fue arrestado en La Habana el 3 de diciembre del 2009. Trabajaba para Development Associates International, con base en el área suburbana de Washington D.C. El grupo fue contratado por la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID) para gestionar algunos de los programas que promueven la democracia y la sociedad civil en Cuba. Las autoridades cubanas acusan a Gross de distribuir teléfonos satelitales y otros equipos sofisticados de comunicaciones a grupos judíos en Cuba y organismos no gubernamentales. Según Cuba, los proyectos de ayuda a la sociedad civil de USAID son una pantalla para financiar a la oposición interna en la isla y lograr cambios internos. El sábado, Mark Toner, portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, criticó que Gross, de 62 años, no figura en la lista de presos amnistiados, principalmente por la delicada situación de salud que presenta. “Saber que las autoridades cubanas han dejado pasar una vez más la oportunidad de liberar a Alan por razones humanitarias es devastador. Nuestra familia tiene el corazón roto”, dijo Judy Gross, la esposa del contratista, en un comunicado enviado por correo electrónico a El Nuevo Herald. En sus declaraciones Subrayó que su marido “ha perdido 45 kilos en cautiverio, está cada vez más débil mentalmente y deprimido, y está perdiendo toda esperanza de volver a su madre”.

    Desde que triunfó la revolución de Fidel Castro en 1959, el tema migratorio es uno de los que genera mayor controversia a ambos lados del Estrecho de la Florida. En Estados Unidos vive el 80 por ciento de los dos millones de cubanos que abandonaron la isla de forma legal o ilegal, y sus descendientes. Los cubanos con un salario promedio de $20 al mes, sólo pueden viajar al exterior con una carta de invitación y requieren un permiso de salida oficial conocido como la tarjeta blanca, que es válida por un máximo de 30 días y se emite sólo con el visto bueno de la Seguridad del Estado. Además deben pasar un proceso burocrático largo y costoso, de más de $500, sin contar el pasaje el avión.

    Orlando Gutiérrez Boronat, miembro de la  Asamblea de la Resistencia Cubana y secretario nacional del Directorio Democrático Cubano, declaró que Cuba siempre juega a lo mismo. “Hay una campaña de relaciones públicas generada por el régimen castrista para presentar a Raúl Castro como un reformista. Construyen ciertas noticias que no son”, aseguró Gutiérrez. Para Ninoska Pérez Castellón, periodista de Radio Mambí y miembro del Consejo por la Libertad de Cuba, se mostró escéptica. “Todo es cuestionable”, comentó. “Para mí Cuba no anunció nunca oficialmente una reforma. Pero si en algún momento aparece una reforma migratoria va a ser solo un titular porque a la larga ellos siempre determinan quién entra y quién sale”.

    Ramón Saúl Sánchez, líder del Movimiento Democracia, cuestionó la manera en que las autoridades cubanas intentan corregir sus propios errores. Hace tres semanas Sánchez y medio centenar de exiliados cubanos realizaron una exhibición de fuegos artificiales a

12.5 millas de las costas de La Habana. El evento, llamado Luces de la Libertad, fue organizado en solidaridad con la disidencia interna y a favor de la democracia participativa,

    “No seas ingenua”,  escribre Yoani Sánchez, “te vas a quedar con la maleta preparada”, me decían -con buena intención- amigos de todos lados. Pero un reo siempre sueña con que la puerta va a abrirse, que el propio carcelero tomará las llaves y descorrerá las rejas. En lugar de una reforma migratoria, el plato fuerte fue de lo anunciado ayer en la Asamblea Nacional se limitó a un indulto para 2,900 sancionados.

Termino estas embarazosas líneas con el siguiente pensamiento: “Cuando los habitantes de un pueblo emigran, no son ellos los que deben emigrar sino los gobernantes”. José Martí.    

12/26/2011                                                    000ooo000                           

           

 

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