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Y regresó...Putin
Por
Francisco H. Tabernilla
El presidente ruso Vladimir Putin arribó al Canadá
el domingo 17 de diciembre en vuelo desde
Cuba. Su visita oficial como jefe de Estado está
dirigida a fortalecer las relaciones con las potencias mundiales al mismo
tiempo que solicita apoyo para que dichas naciones se opongan al plan defensivo contra los mísiles que piensa
llevar a cabo Estados Unidos.
Con su visita a Canadá, Putin completa su meta de
conversar con los jefes de Estado que componen el llamado G-8 que incluye
Estados Unidos, Rusia, Japón, Francia, Alemania, Italia, Inglaterra y Canadá. Con
su diplomacia personal Putin ha puesto sus esfuerzos para ganar una buena
posición entre el Grupo y reconstruir la economía de su país tratando
simultáneamente de neutralizar la dominación norteamericana en la era
pos-soviética.
El
Presidente Electo George W. Bush que es partidario de implantar el sistema de
defensa antimissiles, posiblemente experimentará la primera prueba y la primera
disputa que tendrá que afrontar en el campo internacional, ya que Rusia se
opone vigorosamente al despliegue de defensa antimisiles, pues rompería el
tratado antibalístico de mísiles firmado hace 28 años y los rusos no quieren
entrar en otra carrera armamentista que afectaría considerablemente su
economía. "Mientras más bajo el nivel de un conflicto nuclear entre las
principales potencias nucleares, será lo mejor y así evitar juntos una
confrontación", dijo Putin.
En cuanto a su gira e inspección de las instalaciones rusas en Cuba se limitó a cinco acuerdos que realmente frustraron al tirano Fidel Castro, que esperaba el Presidente Putin lo ayudaría a rescatar la deteriorada crisis económica que sufre la nación. El único acuerdo beneficioso para Cuba fue la concesión de un crédito de 50 millones de dólares para financiar las exportaciones rusas a la isla. "Puede decirse que el acuerdo más importante es que no hubo un acuerdo serio y substancial". dijo el economista Jorge Sanguinetty, presidente de la firma consultora DevTech, con sede en Washington. El intercambio comercial entre Moscú y La Habana en 1999 fue de $930 millones, una cifra muy inferior a los $3,600 millones que Cuba tenía en 1991 con la desaparecida Unión Soviética. Moscú insiste en cobrar una deuda de más de $20,000 millones. Las expectativas de que Rusia pudiera ir al rescate de la planta electro nuclear de Juraguá, se desvanecieron con la ausencia de resultados concretos sobre el tema. Tampoco hubo mención a la planta de níquel Las Camariocas, otra antigua inversión soviética paralizada desde 1991. Putin recordó que en Cuba quedaron muchas obras a medio terminar y no anticipó promesas para terminarlas. "Cobran especial impulso a partir de la visita del Presidente Putin los proyectos por finalizar, se abren perspectivas grandes", decía Fidel Castro en sus largas respuestas, mientras Putin a su lado tamborileaba los dedos sobre la mesa y miraba a ratos al techo", reportó en El Nuevo Herald, Pablo Alfonso.
La
foto de Castro y Putin rodeados de niños y niñas rusas que residen con sus
familiares en la base de espionaje electrónico de Lourdes es una cortina de
humo al mundo para ocultar lo que en ese departamento militar ruso se lleva a
efecto.
En
realidad la visita de Putin fue acogida con frialdad por el régimen comunista. Putin
declaró:"el tema de la deuda no está resuelto", agregando "aquí
quedan muchos problemas por resolver, obras incompletas"...Y sobre el
destino del centro de inteligencia de Lourdes, Putin respondió, "está
funcionando...lo que será después, veremos". Dejando bien en claro que no
hay "ninguna alianza entre Rusia y Cuba dirigida contra ningún tercer
país, ni tampoco contra Estados Unidos". El gobierno y Fidel Castro,
coincidieron en casi todos los temas políticos, pero no loraron acuerdos
económicos, según la delegación rusa.
Por el momento, nada se sabrá sobre lo que en
secreto trataron los asesores de Putin como el ministro de Defensa ruso Igor
Sergueyev, ya que una fuente dentro del Ministerio de Defensa, afirmó que la
discusión de temas militares puede ser "una de las de mayor interés",
agregando que "las partes no tienen motivo para limitar futuros contactos
en lo militar".
Putin parece ser un hombre cauteloso, sabe que
Fidel Castro contribuyó a la ruina económica de la Unión Soviética, seguramente
que él no está dispuesto a jugar la misma carta otra vez. Las sonrisas, los
abrazos y los besos brillaron por su ausencia...Terminado el artículo escucho
por la televisión que Moscú cancelará los $50 millones ofrecidos si Fidel
Castro no comienza a pagar los miles de millones que adeuda a Rusia.
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12/18/00