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Venezuela en ruinas…

Por

Francisco H. Tabernilla

 

 

El canciller de Venezuela, Nicolás Maduro, acusó al gobierno de los Estados Unidos de “débil” y de ceder a la “presión de lo peor de la derecha norteamericana” por haber expulsado a la cónsul venezolana en Miami. “Un gobierno débil se dejó someter a la presión de una cadena de televisión para tomar una decisión verdaderamente desacertada”, dijo Maduro en una televisora con sede en Caracas.

    Washington declaró el viernes 13 de enero, 2012, persona  non grata a la cónsul venezolana de Miami, Livia Acosta y le dio un plazo de 72 horas para abandonar el país.

El presidente Hugo Chávez descartó tomar una medida similar contra diplomáticos americanos en Venezuela, pero anunció el “cierre administrativo” del consulado en Miami mientras se estudia la expulsión de Acosta. Aunque Washington no justificó la expulsión, Acosta había sido señalada en diciembre en un documental de la cadena hispana Univisión como participante en un supuesto complot iraní para realizar ciberataques en contra de Estados Unidos, orquestados en México hace años cuando la diplomática estaba destacada en ese país. Todo el personal del consulado ya comenzó a regresar a Caracas por motivos de seguridad, luego de haber recibido desde hace varias semanas amenazas de sectores violentos vinculados al terrorismo desde Miami, según el canciller.

    Pese a contar con una enorme renta petrolera, Venezuela se ubicó este año en el segundo puesto más alto del índice de miseria elaborado por la  revista The Economist, lo que refleja el gran impacto que ejercen sus elevadas tasas de inflación y de desempleo sobre el nivel de vida de los venezolanos, reporta Antonio María Delgado en el Nuevo Herald. La clasificación mundial, publicada esta semana por la revista, coloca a Venezuela detrás de Macedonia, país que alcanzó el primer lugar en el índice al padecer una tasa de desempleo de más del 30 por ciento. Irán figuró en el tercer puesto, detrás de Venezuela. La revista, cuyo índice está elaborado sobre la base de la combinación de la tasa de inflación y de desempleo, atribuyó las altas puntuaciones obtenidas por Irán y Venezuela a las “alocadas políticas económicas” de ambos países petroleros.

    “La tasa de inflación debería ser substancialmente más baja, pero este gobierno ha implementado una política expansiva de gasto sumamente agresiva a través de la cual se inyectan a la economía muchísimos recursos, sin contar con una sensata política de disciplina monetaria”, dijo Pedro Palma, presidente de la Academia de Ciencias Económicas. Esa política de gasto expansiva se ha visto acentuada en los últimos meses en la medida en que el país entre en un año electoral y es ejecutada con recursos de la empresa petrolera PDVSA y del propio Banco Central, institución que es obligada a sacar más dinero a la calle. Se trata de “un ataque y hostigamiento permanente a la actividad económica privada, que ha reducido la producción de las empresas y que ha desestimulado notablemente la inversión”, dijo Palma. José Luis Saboin, analista de la firma de asesores Ecoanalítica, dijo que esa drástica caída de la inversión es uno de los principales factores detrás de la inflación y del estancamiento económico.

    “La inversión es el componente que más dinamiza a la economía, pero en un país donde predominan la inseguridad jurídica, la represión al sector privado, las expropiaciones y las confiscaciones, y presenta además un curso altamente negativo para lo que es el sector privado, no ha de extrañar que la inversión  privada desaparezca”,

dijo Saboin.

    Intuitivamente, la mayoría de los venezolanos entiende que gran parte de los problemas de escasez, inflación y desempleo que enfrentan se debe a las políticas emprendidas contra el sector privado.

   Según una encuesta reciente de la firma Alfredo Keller y Asociados, el 61 por ciento de los consultados considera que las expropiaciones están acentuando el desempleo, en

contraste con un 23 por ciento que dijo cree lo contrario.

    Una proporción similar, de 61 contra 25 por ciento, atribuyó el severo problema de

desabastecimiento a las confiscaciones de empresas emprendidas por el gobierno, es decir, lo mismo que hizo el tirano Fidel Castro en Cuba.

    El respaldo popular hacia el concepto de la empresa privada es elevado. Un 75 por ciento de los encuestado dijo estar de acuerdo con la noción de que la empresa privada

hay que defenderla porque “genera empleo, productos de calidad y progreso”.

    Chávez se figura que a un pueblo se manda y dirige como se manda y dirige a un campamento militar, es muy terco y persiste en el error. A Venezuela le esperan días de miseria, escasez y de grandes problemas políticos y económicos que ya están a la vista

y se palpan porque ha dejado de aplicar la democracia y el sistema capitalista que ofrece los Estados Unidos de Norteamérica a la nación, que es democracia, respeto a la empresa privada, libertad y progreso de todos los sistemas financieros del país para el bienestar de su pueblo…

 

1/16/2012                                           000ooo000

 

 

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