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LA CASA BLANCA INTENTA ATENUAR POLÉMICA
CON LA IGLESIA CATÓLICA
Por
Francisco
H. Tabernilla
La Casa
Blanca intenta rebajar su polémica con la Iglesia Católica ante su
enfrentamiento después de emitir una norma que obligaría a ésta ofrecer métodos
anticonceptivos a sus empleados. En declaraciones a la cadena de televisión
MSNBC, el asesor de la campaña de reelección del presidente Barack
Obama, David Axeirod,
indicó que la Casa Blanca podría estar abierta a un diálogo sobre la cuestión.
“Desde
luego, no queremos coartar las libertades religiosas de nadie, así que vamos a
buscar una manera de avanzar que ofrezca a la mujeres la atención preventiva
que necesitan y respetando las prerrogativas de la instituciones religiosas”,
dijo Axeirod. Por otra parte, el portavoz de la Casa
Blanca, Jay Carney, indicó
que la Administración colaborará con las organizaciones religiosas “para ver si
la aplicación de la norma se puede hacer de modo que se responda a algunas de
las preocupaciones”.
Anunciada
por la secretaria de Salud, Kathleen Sebelius, el pasado 20 de enero, la norma que se incluye
dentro de la reforma del sistema sanitario, obliga a hospitales, colegios y
entidades sociales católicas a ofrecer un plan de salud a sus empleados que
contemple la planificación familiar y, en concreto, métodos para el control de
la natalidad.
La medida
que entrará en vigor en 2013, ha despertado el rechazo de los católicos y del
Partido Republicano, pero también de protestantes evangélicos y de grupos
vinculados incluso a legisladores demócratas.
El
candidato presidencial republicano Mitt Romney, dijo que Obama está
pisoteando la libertad religiosa, el exigir que algunos empleadores religiosos
tengan que incluir en los planes de salud de sus empleados un servicio para
controlar la natalidad.
La
jerarquía católica está muy molesta y hace diez días los obispos de más de 10
diócesis repartieron en las homilías una carta de rechazo a la norma
gubernamental.
“Nunca
antes en la historia de EE.UU. el Gobierno federal ha forzado a los ciudadanos
a adquirir lo que viola sus creencias”, ha dicho el arzobispo de New York,
Timothy Dolan,
medida que promueve la “esterilización”.
Con la
polémica sobre la mesa en plena contienda electoral de cara a los comicios del
6 de noviembre, el peligro para las perspectivas del presidente Barack Obama reside en las
Interpretaciones
de la norma como intromisión en la
libertad religiosa en un país que presume de fomentar las libertades
individuales.
Según el
último censo, en 2010 en EE.UU. había más de 77 millones de católicos, lo que
equivale a una cuarta parte de la población total.
El lunes 9 de febrero, 2012, la prensa nos trajo la noticia de que el senador Marco Rubio, el
líder de la minoría en el Senado, el senador Mitch McConnell
y el senador Kelly Ayotte
han levantado su voz para oponerse a la norma de coartar las libertades
religiosas. El asunto es –dice Marco
Rubio- si el Gobierno tiene el poder de decirle a una organización religiosa
que “ellos tienen que pagar por algo que ellos le enseñan a sus miembros que no
debe hacerse”.
El “House Speaker” de la Cámara de Representantes, John Boehner acusó a la Administración de violar los derechos de
la Primera Enmienda y socavar a algunas
de las la vitales instituciones como las caridades católicas, escuelas y
hospitales. La demanda que el presidente
Obama rescinda esa política o el Congreso lo hará. “Este
ataque por el Gobierno federal a la libertad religiosa en nuestro país no se
puede tolerar ni se tolerará”, dijo Boehner, católico
y republicano en un discurso raramente usado por el líder de la Cámara.. Este argumento ha agitado la carrera presidencial y
disgustado a grupos religiosos, especialmente Católicos que dicen el
requerimiento forzará a violar las enseñanzas de la iglesia y costumbres contra
lo anticonceptivo.
El aborto, y
otros requerimientos del plan de salud del Presidente Obama
tiene la particularidad de unir y alertar la acción de los republicanos de base
conservativa que votarán en las elecciones presidenciales. Viendo una abertura
política los republicanos comenzaron a criticar y dejarle saber a la
Administración que ellos llegarán hasta el punto en que los requerimientos sean
anulados. Algunos senadores demócratas declararon que ellos aceptarán el
desafío de cualquier esfuerzo por cambiar de opinión, que dé marcha atrás a los
requerimientos de Obama. Esto es un asunto muy
sensible a la libertad de religión que es insustituible y debe permanecer
inalterable para bien de la nación.
El Obispo
de Palm Beach, Muy Reverendo Gerald M. Barbarito escribe en una carta:
“No podemos
quedarnos con los brazos cruzados ante esta ley injusta. No se puede hacer a
las personas de fe ciudadanos de segunda clase. Por lo tanto, pediría de
ustedes dos cosas: La primera, que como comunidad de fe debemos
comprometernos a orar para que la sabiduría y la justicia prevalezcan, y la
libertad religiosa sea restaurada. Sin Dios, nada podemos, con Dios, nada es
imposible. La segunda, recomendaría que visitaran la página web www.usceb.org/conscience, para
informarse mejor sobre este severo asalto a la libertad religiosa, y sobre cómo
contactar al Congreso en apoyo a la legislación que revocaría la decisión de la
Administración.
En brusco
giro el presidente Barack Obama
anunció el viernes 10 de febrero 2012, una solución de compromiso que aseguró
protegerá las libertades religiosas.
02/13/2012 000ooo000