![]()
¡DE QUE LOS
HAY...LOS HAY!
Por
Francisco H. Tabernilla
Con pena y sin gloria se llevó a cabo en La Habana
la llamada “Conferencia Internacional: Girón 40 años después” convocada y
organizada por Fidel Castro, el tirano de Cuba, como una maniobra propagandista
más para dividir a la comunidad cubana del exilio y humillar de nuevo al
“imperialismo yankee”, aunque el tiro le salió por la culata como vulgarmente
se dice, pues ha servido para unir y ratificar la posición intransigente del
exilio de no dialogar con Castro; solidarizarnos con los dignos miembros de la
Brigada de Asalto 2506, el propósito de aquel valiente desembarco del 17 de
abril de 1961 y seguir con más fuerzas nuestra lucha por reconquistar la
libertad de Cuba.
La batalla comenzó con el desembarco de 1,297
exiliados cubanos entrenados por la CIA (Agencia Central de Inteligencia) y
terminó con 1,183 prisioneros, desengañados, perplejos y convencidos de que
habían sido traicionados y, 114 brigadistas que ofrendaron su vida por la
libertad y la democracia.
Se ha conocido ahora de que Moscú amenazó con
intervenir en Playa Girón: Khruschev alertó al Presidente Kennedy “que una
pequeña guerra en Cuba podría provocar una reacción en cadena en otras partes
del mundo”. La respuesta de Kennedy fue inmediata reprochándole tener una
“seria equivocación”respecto a los acontecimientos en Cuba, ya que los
invasores estaban tratando de restaurar en el país las libertades democráticas
que les habían sido negadas por la revolución castrista; me gustaría pensar que
su gobierno tiene un gran sentido de la responsabilidad como para no enrolarse
en una aventura tan peligrosa para la paz general, señaló el presidente
norteamericano.
Entre los 56 que componían los delegados
norteamericanos estaban Jean y William Kennedy, Arthur Schlesinger, asesor del
Presidente Kennedy, Richard Godwin, ex coordinador de Asuntos Cubanos y Robert
Reynolds, diputado de la CIA. Juan Pérez Franco, presidente de la Brigada 2506
expresó su repulsa a sentarse a la mesa de conversaciones “con los representantes
de una tiranía vergonzante” y calificó la Conferencia como “una escaramuza de
propaganda política” orquestada por el régimen de Fidel Castro, pues no puede
hablarse de representatividad alguna en un evento donde apenas participan 5
(Alfredo Durán, Roberto Carballo, Luis Tornés, José Luis Hernández y Marín
Cabello) de los cerca de 3,000 efectivos que estuvieron relacionados con el
desembarco.
La Delegación fue recibida por José Ramón
Fernández, “El Gallego”, quien fue Primer Teniente de artillería del Ejército
Constitucional de Cuba y ahora es Vicepresidente de Cuba.
El brigadista Alfredo
Durán -expulsado de la Brigada- dijo en la Conferencia que pensó los Marines
vendrían detrás de él y juntos derrocarían a Fidel Castro, pero los Marines
nunca llegaron y en el fragor del combate él y tres invasores tuvieron la
oportunidad de apuntarle y tirarle claramente a Castro que estaba dirigiendo
las operaciones de contra ataque. “Buena cosa que usted no me tirara” le dijo
Fidel Castro a Durán. “Mi gente lo hubieran matado, y ninguno de los dos
estaríamos aquí”. “Pensé que el momento más emocionante para mí sería cuando
conociera a Castro –agregó Durán-, pero el momento más emocionante fue cuando
saludé al oficial de artillería que pasó 48 horas tratando de matarnos a
nosotros”. Introduciéndolos a los dos, Castro dijo: “siéntese al lado del
hombre al que usted le estaba tirando”. Y los dos se dieron la mano Los brigadistas, los hombres de la CIA
presentes, todos aplaudieron...En ese instante mi odio y remordimiento
desaparecieron, manifestó Durán. La dignidad, la rastra hacinada de valientes brigadistas, los compañeros muertos,
los principios, ¿adonde quedaron? Preguntamos nosotros.
Mario Cabello, que trabaja
para una compañía de camiones en Miami, conoció al Comandante de la Fuerza
Aérea del Ejército de Cuba Enrique Carreras, ahora General de Castro, quien
hundió con su avión al barco Houston, la suerte –dijo- que el cohete dio debajo
de la línea de flotación, sino el barco hubiera explotado. También recordó las
palabras del director de la CIA, Allen Dulles cuando indicó que los exiliados
presentaban un problema de disposición, agregando Cabello cuando el único
problema era que nosotros estábamos disponibles. Los prisioneros fueron
canjeados por alimentos y medicinas de Estados Unidos. Así se escribe la
historia...
ooo000ooo
3/26/01